Saludo del párroco  15 junio 2019 

Queridos amigos:

La Biblia nos pide: «Escucha a tu padre que te dio la vida, y no desprecies a tu madre cuando sea anciana» (Pr 23,22) –leo en Christus Vivit, la exhortación que el Papa dirige a los jóvenes. Aunque no siempre estemos de acuerdo con lo que piensan los mayores, su experiencia es un tesoro del cual podemos aprender mucho. Este tesoro es de gran ayuda para que los jóvenes construyan un futuro auténticamente feliz y fecundo. Al mundo nunca le sirvió ni le servirá la ruptura entre generaciones. Son los cantos de sirena de un futuro sin raíces, sin arraigo. Es la mentira que te hace creer que sólo lo nuevo es bueno y bello.- Papa Fco.

El mes de María nos ha regalado los 102 años de la sra. Crescencia. Coincidiendo con la celebración comunitaria de la Unción de los enfermos, el sr. Luis Agudo nos obsequió con su 90 cumpleaños. ¡Qué de ocasiones preciosas nos regala el Señor para mostrarles nuestro cariño!

Las primeras comuniones, tan bonitas y bien preparadas, las fiestas de la parroquia, son otros tantos momentos para agradecer a nuestros mayores todo lo que nos han dado y siguen dando.

La experiencia de los mayores, junto con la energía e ilusión de los jóvenes son el motor de nuestra comunidad. Contamos con la energía de los jóvenes que animan las misas dominicales. Contamos con la generosidad y entrega de los jefes del 284 que guían a otros por las “sendas” del escultismo. Confío en los jóvenes porque son muy buen reflejo de lo que es el Evangelio: buena noticia, rutas siempre nuevas por explorar, capacidad de arriesgarlo todo, con generosidad y entrega, por algo mucho mejor, por el Reino de Dios.

¡Jóvenes!, confío en vosotros. Haced como nos recuerda el Papa: La Palabra de Dios recomienda no perder el contacto con los ancianos, para poder recoger su experiencia: « Acude a la reunión de los ancianos, y si encuentras a un sabio júntate a él […]. Si ves a un hombre prudente, madruga para buscarlo, que tus pies desgasten el umbral de su puerta » (Si 6,34.36).

 ¡Mayores!, dejad que los jóvenes hagan jaleo, o mejor, en palabras del Papa, dejad que hagan lío, …Un lío que nos dé un corazón libre, un lío que nos dé solidaridad, un lío que nos dé esperanza, un lío que nazca de haber conocido a Jesús y de saber que Dios a quien conocí es mi fortaleza.

Desearos finalmente a todos un merecido descanso estival. Que las novedades que nos traerá el próximo curso nos ayuden a descubrir la riqueza viva del pasado, haciendo memoria y sirviéndose de este (del pasado) para lanzarnos al futuro con alegría. Que la fortaleza que nos trae el Espíritu Santo, nos haga vivir cada día un nuevo Pentecostés.

Con todo mi afecto,

                                 P. Juan Antonio Sánchez, a.a.     


La Iglesia somos todos y la construimos entre todos:

Siguiendo el espíritu de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, y como pastor vuestro, os animo a que quienes habéis recibido del Señor un don (lectura, canto, acogida…), lo pongáis al servicio de la comunidad. Esto hará que las Eucaristías puedan ser cada vez más el encuentro festivo que nos ayuda a escuchar la Palabra de Dios, celebrar su amor, y comulgar con Cristo y los hermanos.

Que el Espíritu Santo nos regale a todos la audacia y fortalezas necesarias para poner lo que Dios nos ha dado al servicio de todos.

Que Él os bendiga siempre por vuestra aportación.